Lectura collage de Llaga de nueve agujeros

En El sacrificio como acto poético, de Angélica Liddell. Edita Continta Me Tienes.


Lo primero es tratar de contar los nueve agujeros de la conjunción del título y de una cita de Cioran. No paso de siete, los restantes deben de correr por cuenta ajena.


[De la palabra] al cuerpo.

El trayecto más despiadado.

después de la desolación moral.


En manos de Canetti cayó una nota anónima que expresaba semejante impotencia: «Ya no hay nada que hacer. Si de verdad fuera escritor debería poder impedir la guerra».


la palabra nace fracasando como el cuerpo

esa angustia, esa angustia «fui tan abajo»

un estúpido recordatorio


la cultura de los premiados


nunca va a leerlo?, ¿qué diablos le importa a ese desgraciado la palabra y la explicación de la palabra, y la palabra y la escena y el maldito debate acer-


Me sube un chorro de mierda a las sienes.


Somos un excremento de la verdad

la verdad: puro excremento.

hambre de verdad, es decir, hambre de excremento.1 ¿La violencia y la verdad se contradi-


no es suficiente.

Detesto el concepto «inteligencia». Admiro el concepto «ansia».


Aflicción número seis: La comunicación.

la literatura no es comunicación.


la palabra ama la opinión general, ama el poder.


la sensación de imposibilidad de tragedia

nuestro deber es buscar nuevas formas para la tragedia2

No lo sé. Tal vez en la tragedia contemporánea haya que pasar de la decencia del personaje a la indecencia de la intimidad.


etc.



Notas
1. OPaz «poesía hambre de realidad»
2. Maiakovski, autor de La nube en pantalones: ocho agujeros. De los márgenes salen ramificaciones hacia lo alto: Claudio Rodríguez, Aristófanes (Las nubes, Las aves).




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