Diarios de paquí (8)

El suelo era su sitio, lo que estaba para ella y
para el gato.

María Zambrano


Mario Levrero en la Novela luminosa pendiente de una paloma en una azotea y Chirbes felino blanco agonizante a ras de suelo (¿familiar del de María Zambrano?), y eso del Lázaro laico de Vallejo…1 Nunca resucita el gato, que es, de los tres –Chirbes, él y yo– el único inocente. A lo mejor en el Antiguo Egipto se registra algún caso. Al menos los embalsamaban. “En cualquier caso, de ahora en adelante nadie puede decirme que los animales –al menos algunas especies– no sienten la cercanía de la muerte; de qué forma lo perciban, no lo sabemos”.2



Notas
1. Masa, de César Vallejo.
2. Chirbes, Rafael. Diarios: a ratos perdidos 5 y 6 (Anagrama)




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